Una vez me enfrenté con tener que tomar una decisión importante. Cuando después de orar, todavía no sabía qué hacer, fui a ver al élder Harold B. Lee. Él me aconsejó que siguiese adelante. Al percibir que yo aún me sentía muy indeciso, me dijo: “El problema que usted tiene es que desea ver el final del camino antes de comenzar a recorrerlo”. En seguida, me citó el siguiente versículo del Libro de Mormón: “no contendáis porque no veis, porque no recibís ningún testimonio sino hasta después de la prueba de vuestra fe” (Éter 12:6).
Y añadió: “Usted debe aprender a caminar unos pasos en la oscuridad y, entonces, se encenderá la luz y le mostrará el camino”. Aquélla fue una lección trascendental basada en un versículo del Libro de Mormón.