Los miembros del sacerdocio pertenecen a la más grande de las fraternidades, a la más grande de las hermandades de todo el mundo -la hermandad de Cristo- y, por lo tanto, tienen la obligación de hacer cada día lo mejor, durante todo el día, y mantener las normas del sacerdocio.
— David O. McKay
Si un hombre ha de recibir la plenitud del sacerdocio de Dios, debe obtenerla de la misma manera que Jesucristo la alcanzó, que fue por guardar todos los mandamientos y obedecer todas las ordenanzas de la casa del Señor.
— José Smith
Desarrollo histórico de los oficios del sacerdocio. Con el transcurso del tiempo ha habido un desarrollo gradual en los oficios del sacerdocio. Adán poseyó el Sacerdocio de Melquisedec con todas sus llaves y autoridades, y hoy ocupa su lugar como Miguel, el arcángel, con la autoridad para presidir en toda la tierra. Le sigue Noé, que también fue padre de todo ser viviente en su época después del diluvio. También él poseyó la plenitud del sacerdocio. Sin embargo, desde Adán hasta Moisés el orden del sacerdocio fue el del orden patriarcal. Estos hombres fueron sumos sacerdotes y patriarcas.
— Joseph Fielding Smith. “Doctrina de Salvación” tomo 3, pág. 79.
Esto es algo a lo que somos herederos; para ello nacimos y lo único que necesitamos es ser merecedores para obtener esta bendición, sin la cual, jamás podríamos entrar al templo. Si nunca entramos al templo, jamás podríamos sellarnos y por ende, no podríamos tener familias ni continuar con nuestra obra.
Spencer W. Kimball. Discurso El privilegio de poseer el sacerdocio.